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¿Por qué los empleados abandonan su empresa?

Hace unos días me llegó a través de un compañero un artículo muy interesante que se titulaba:” ¿Por qué los empleados abandonan su empresa?” Quizás al leer el título uno pueda pensar que éste no es su caso. Pero quizás cambie de opinión si lee un poco más. El artículo estaba basado en una encuesta realizada a alrededor de 1.000.000 de empleados y a 80.000 directivos (los resultados se publicaron en un libro titulado “First Break All The Rules”). Según el artículo, la principal conclusión a la que llegan los autores del libro es la siguiente: “En general, la gente abandona a sus managers o responsables, no a las empresas”. Y lo más curioso, y preocupante en mi opinión, es que no nos damos cuenta de ello hasta que es demasiado tarde. Doy por hecho de que todo directivo lo intenta hacer lo mejor que sabe, y es aquí donde estriba la dificultad, que a veces no lo sabemos hacer mejor. ¿Somos muy controladores?, ¿muy autoritarios?, ¿críticos?, ¿delegamos con facilidad y libertad?, ¿toleramos los errores?, ¿somos hábiles gestionando las relaciones?, ¿y los conflictos?, ¿soy capaz de defender mi opinión aunque sea políticamente incorrecta?, ¿defiendo a mi equipo en momentos de dificultad? Estas son algunas preguntas que podemos hacernos para reflexionar sobre nuestro modo de liderar. Porque el que no se vaya nadie de nuestra empresa, el que no nos abandonen, puede ser un hecho engañoso. Otro factor que suele darse habitualmente es que la gente más capacitada, aquellos con un talento más desarrollado y que rinden mejor, son los primeros en irse. Así que, si en su caso no ha ocurrido, ¡no baje la guardia! Puede ser que no lo hayan hecho por miedo, y puede ser que cuente con un equipo que aún necesita desarrollar más sus capacidades y sus talentos para rendir adecuadamente. Reflexionar sobre el modo en que lideramos debería ser una práctica continua. Al fin y al cabo, las circunstancias, el entorno, y las personas cambian constantemente, ¿y nuestro liderazgo lo hace?, ¿se está adaptando adecuadamente a esos cambios?. ¿Y cómo saberlo? Pues hay varias formas: hacer una evaluación de su liderazgo (se sorprendería de los resultados que se obtienen), hablar con su equipo pidiéndoles feedback directo, mejorando su observación para evaluar el impacto de sus acciones, conociendo mejor a su equipo para saber cómo están y el potencial que están usando, trabajar con un coach o mentor, etc. Mi consejo, ¡adopte una actitud de mejora, de humildad y manténgase alerta! El liderazgo está relacionado con hábitos que en general son inconscientes. Son patrones muy relacionados con nuestro grado de desarrollo como personas. Así que, por desgracia, trabajar duro y con la mejor intención a veces no es suficiente. La buena noticia, que se puede mejorar. ¡¡Ánimo!!