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Recuerdo no hace mucho, conversando con una amiga sobre desarrollo de liderazgo, que surgió la pregunta de qué es lo primero que recomendaría a alguien que quisiese mejorar su liderazgo, incluso sin conocer a la persona. ¿Lo quieres saber? Además, son medidas al alcance de todo el mundo, y suelen tener un gran impacto en tus resultados.

Había enfocado este post de una manera muy distinta. De hecho, ya lo había escrito y al acabar me surgió la pregunta de si era así como yo podía aportar más valor. La respuesta, obviamente, fue no. Así que aquí va la nueva versión.

Algo muy importante, y al mismo tiempo seguramente ya conocido por ti, es que el resultado de tus acciones es fruto de tu estado interno. ¿Y qué es esto del estado interno? Pues el estado interno se compone principalmente de: tu nivel de vitalidad y energía, tu estado emocional, y tu actitud interna. Y esto los deportistas lo saben muy bien. Además de todo lo que entrenan y se preparan, ellos intentan llegar en la mejor forma física, y con la mejor actitud mental y emocional a los entrenamientos y, sobre todo, a la competición. Y también estarás de acuerdo que, en general, los estados internos que más proliferan actualmente son de estrés, de exceso de preocupaciones y pensamientos más bien nocivos, con cuerpos más o menos abandonados, y una alimentación delegada en bares, comida rápida, y soluciones cortoplacistas como los dulces, las bebidas azucaradas, cafés, bollería, etc.

Y quizás te preguntes ahora, “¿y cómo puede mejorar mi estado interno, y por lo tanto el resultado de mis acciones?”

Con medidas muy conocidas, y bastante al alcance de todos:

  1. Cuidando tu mente. Observa qué pensamientos están más presentes en tu día a día, ¿cuáles te ayudan a generar un estado posibilitador, y cuáles uno limitante? ¿Qué preocupaciones alteran tu mente generando estrés? Un jefe estresado, cansado, negativo, pesimista, imbuido en sus problemas es difícil que lidere con eficacia. La meditación o el Mindfulness te puede ayudar a ello (entre otras opciones)
  2. Cuidando tu cuerpo. Quiero decir tu salud, tu tono vital, tu energía, tu forma física, tu flexibilidad, tu tono muscular. Seguro que se te ocurren múltiples opciones para hacerlo.
  3. Cuidando tu alimentación. “Somos lo que comemos”. No soy un experto en alimentación, pero mi mujer sí lo es. Tengo esa gran suerte. Una buena alimentación te aportará energía para el día a día, e influirá muy positivamente en tu estado de ánimo y en tu salud.
  4. Utiliza más el humor. Ya debes conocer los beneficios de la risa. Entre otros: Disminuye el contenido de grasas en la sangre, ayuda a combatir el insomnio, estimula la creatividad, aumenta la actividad de tu sistema inmunológico, etc. Tengo una amiga, Sandra, que nos contaba el otro día que cuando le cuesta dormir sonríe, y al poquito se duerme.

Seguro que tú sabrás como desarrollar cada uno de estos 4 elementos, o sabrás dónde buscar ayuda o apoyo para ello.

Cuidar estos 4 aspectos es un paso fundamental para poder desplegar tu mejor liderazgo. Quizás seas como yo, que cuando escuchó esto la primera vez no le di importancia, y seguí buscando en otros sitios y otras fuentes que creía más importantes. Pero mi aprendizaje ha sido que, complementariamente a otros trabajos que he realizado para desarrollar mi liderazgo, si estos 4 elementos no los he cuidado mis resultados no han sido lo excelentes que me hubiese gustado. ¿Te imaginas a Hamilton afrontando su carrera con un coche que no está a punto, estresado, preocupado por otras cosas, con algo de sobrepeso? Pues eso…. Ahora sólo falta tu compromiso.

¿Y qué ocurre cuando lo sé, pero no acabo de hacerlo? Y esto creo que es algo que ocurre frecuentemente. Quizás estas reflexiones que comparto te ayuden a, no sólo saberlo, también llevarlo a la práctica:

  • ¿Eres consciente de los grandísimos beneficios que lograrás?
  • O, ¿eres consciente de las consecuencias de no hacerlo? ¿Del precio que estás pagando?
  • ¿Qué ganas manteniéndote como estás (es probable que la respuesta requiera profundizar en tus emociones y tu información más inconsciente)?
  • ¿Qué miedos te impiden llevar a cabo estos cambios?
  • ¿Qué impacto tendrán estos cambios en tu entorno: en tu trabajo, familia, amigos, etc.?
  • ¿Cómo sería ponértelo fácil? ¿O pensar en pequeños cambios si eso te ayuda a llevarlo a la práctica?

Hay otros modos de influir en tus estados internos y, de hecho, la PNL aporta mucha información y experiencia sobre ello. Pero estas 4 medidas creo que son muy conocidas, al alcance de todos, y producen resultados sorprendentes.

Deseo que esta información te sea útil, y puedas seguir mejorando tu liderazgo y tu contribución a tu organización, a la sociedad, y al Mundo.