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Seguimos con la serie de posts relacionados con el Liderazgo Relacional y los Principios Sistémicos. En esta ocasión hablaremos del ORDEN. El orden aporta al grupo, al equipo, a la organización, la sensación de seguridad, de previsibilidad, de claridad, de continuidad y de fluidez.

¿Qué dice este principio? El principio del Orden dice que todo y todos en una organización deben tener su “lugar” apropiado. Si la organización quiere sobrevivir y crecer, debe existir un orden, como ocurre en todos los sistemas vivientes. Cuando hablamos de orden hablamos de funciones y de responsabilidades, entre otras cosas. Por ejemplo, el organigrama intenta aclarar este orden en la organización, aunque no siempre lo consigue. Éste intenta aclarar funciones, responsabilidades, capacidades y conocimiento, cómo se conectan y relacionan los distintos elementos, etc. La organización tiene unas necesidades, unos requerimientos, para seguir sobreviviendo o crecer, y estas se satisfacen con las distintas funciones necesarias, y con las diferentes responsabilidades que surgen. ¿Están cubiertas y claras? ¿Todo el mundo conoce su función, sus responsabilidades, y las ejerce?

Existen además otros órdenes dentro de las organizaciones que conviene tener en cuenta:

  • La antigüedad en la empresa.
  • La edad de cada uno.
  • Los años de experiencia en tu función o puesto.
  • Las habilidades o capacidades clave para el negocio, y aquellas menos “vitales” aunque necesarias.
  • Etc.

Hay otro orden también muy importante, yo diría que el más importante de todos, y el más desconocido habitualmente tanto por la gente como por la propia organización: “Los principios guía”. Los principios guía son aquellos principios que realmente lideran lo que haces. ¿Qué fin mueve realmente a la organización? ¿Qué principios clave están liderando la actividad de ésta? Y pienso que es el orden más importante porque una vez conoces estos principios, y su jerarquía (suelen ser pocos, 2 o 3 habitualmente), las funciones necesarias para hacerlos realidad, y el orden adecuado de éstas vendrá determinado.

 ¿Y qué tengo que hacer con estos distintos órdenes? En general, en cada organización y dependiendo del momento, estos órdenes pueden entrar en juego de distinta manera. Hay como un sentido que suele primar que dice que aquellas funciones que más contribuyen a que las demás puedan realizar su trabajo, y a la supervivencia y crecimiento de la organización, van primero en el orden. Esto es lo que intenta plasmar el organigrama, aunque luego la realidad puede ser otra. Es importante aclarar algo, el orden no tiene que ver con la “superioridad”. Todas las funciones son necesarias, y merecen respeto y reconocimiento, y al mismo tiempo, hay un orden que debe ser reconocido y también respetado.

¿Y qué puede ocurrir si el orden no se respeta? Pueden surgir conflictos internos entre equipos, departamentos, entre personas dentro del equipo. Pueden sufrirse ineficiencias, o que aparezca un clima de crítica y desconfianza hacia los jefes o responsables. También sobrecarga de trabajo para ciertas personas, alta rotación de empleados, y pérdida de mucha energía que deja de dedicarse en lo importante, etc.

Profundizando en tu Liderazgo

¿Se tiene en cuenta la antigüedad de la gente? ¿Y su edad? ¿Se reconoce y valora, se tiene en cuenta su experiencia?

¿Estás reemplazando la función de alguien, o parte de sus tareas?

¿Te inmiscuyes en asuntos o responsabilidades que no son tuyos?

¿Conoces los principios guía que lideran tu organización? ¿Y los tuyos? ¿Coinciden?

¿Están claras las responsabilidades y las funciones? ¿Asumes más o menos responsabilidades de las que te tocan?

¿Te sueles ver “arrastrado” a asuntos en una esfera superior?

¿Se te da bien el papel de mediador?

¿Te mueves muy bien en los círculos superiores de la dirección?

¿Te sientes normalmente mejor o superior a tus jefes?

 

Como comenté en mi anterior post, “Liderazgo Relacional: La Pertenencia”, comprender estos principios sistémicos requiere su tiempo y su maduración, así que te vuelvo a animar a tenerlos presentes, a profundizar y reflexionar sobre ellos, y a observar lo que ocurre en tu equipo y empresa en relación a ellos.

 

Deseo que este post enriquezca tu liderazgo.

Antonio