Tercer y último post, al menos de momento, sobre el Liderazgo Relacional y los Principios Sistémicos. En este caso hablaremos del “Equilibrio entre el Dar y el Tomar”, del equilibrio que debe haber entre lo que se da, y lo que se recibe o toma. 

¿Qué dice este principio? Está en el ADN de una organización este intercambio: dar y tomar. En mi opinión, es algo intrínseco en el proceso de la vida. Se da entre la organización y sus miembros o empleados, sus clientes, sus proveedores, entre sus propios departamentos, etc. Y este principio dice que debe estar equilibrado, e ir creciendo a lo largo del tiempo. Es algo dinámico, vivo. Tanto dar mucho, como tomar mucho, desequilibra y daña la relación. Me atrevo a decir que muchos de nosotros lo hemos experimentado alguna vez.
Cuando el equilibrio de produce, las partes implicadas salen fortalecidas. Se refuerza la relación y su continuidad. No hay deudas, ni hipotecas que entorpezcan la relación y el futuro de ésta. 

 ¿Y qué tengo que hacer? Creo que en este caso la respuesta es muy obvia, revisa los distintos intercambios en tu actividad, en tu día a día, por lo menos aquellos más importantes, ¿están equilibrados? ¿De qué múltiples modos puedo equilibrarlo? Por ejemplo, no sólo con dinero se equilibra con los empleados, podemos dar reconocimiento, promocionar, formar, dar otros incentivos, etc.

 ¿Y qué puede ocurrir si el orden no se respeta? Pueden aumentar las salidas de empleados, las bajas laborales, los casos de burnout, absentismo, caída de la productividad, de los ingresos, incumplimiento de compromisos, etc.

 Profundizando en tu Liderazgo

¿Está equilibrado lo que los empleados dan y lo que reciben?

¿Hay muchos casos de burnout, bajas laborales, salidas de empleados en tu equipo, departamento u organización?

Si revisas tu modo de relacionarte, ¿tiendes a dar o a tomar?

¿Te sientes en deuda con alguien?

¿Sientes que estás dando mucho y recibiendo poco en alguna relación? ¿Cómo te afecta esto a ti? ¿Y a tu gente? ¿Y al resto de clientes?

¿Cómo se valoran y recompensan los esfuerzos, las horas extras, las contribuciones de los empleados?

¿Cómo es el intercambio con los clientes? ¿Sienten que el servicio que dais o producto que vendéis vale su precio?

¿Y el intercambio de la organización con la sociedad, con el entorno?

¿Tiendes a dar mucho como estrategia para ganarte la valoración y reconocimiento del otro?

¿Te das permiso para tomar, para recibir?

¿Qué se hace con aquellos empleados que se marchan?

Finalizo con éste los artículos dedicados a los principios sistémicos en el liderazgo relacional. Puedes consultar los anteriores en mi blog:

Liderazgo Relacional: El Orden

Liderazgo Relacional: La Pertenencia

 

Como siempre, deseo que este post enriquezca tu liderazgo y tu vida.

 Antonio Ruiz