Ya anuncié en mi anterior post, “Liderazgo Relacional: Los Principios Sistémicos “, que dedicaría algunas publicaciones a profundizar en los principios sistémicos. Creo que, de cara a mejorar nuestro liderazgo relacional, es importante conocerlos y, mejor aún, saber cómo aplicarlos. Hoy hablaremos de la pertenencia, y lo haremos en el ámbito de la empresa. Y lo especifico así porque en las familias también rige este principio. Por eso, en las empresas familiares siempre hay esta triple mirada: hacia la empresa, hacia la familia, y cómo éstas se relacionan.

¿Qué dice este principio? El principio de Pertenencia considera que todo aquel o todo aquello que es parte del sistema, de la organización, tiene derecho a ser aceptado, a que su pertenencia sea reconocida, a que sea visto como parte de la organización. El sistema quiere ser completo, y no “lleva bien” las exclusiones.

¿Quién o qué pertenece a la organización? Los que la forman actualmente, y los que han sido parte de ella en el pasado. Y hablamos de personas, departamentos, productos y servicios, funciones, etc. Y pensando en las personas, ¿quién forma parte de la empresa? Obviamente los contratados actualmente por la empresa, los dueños, y también los que estuvieron. ¿Pero que pasa con un subcontratado, o un consultor que lleva muchos años en la empresa? ¿Pertenece? ¿Y un proveedor, o cliente con el que llevamos tiempo colaborando? ¿Pertenece desde un punto de vista sistémico? A mayor tiempo pasado en la empresa, y a mayor contribución a ésta, más fuerte es este derecho, y por lo tanto mayores consecuencias puede tener su exclusión.

¿Y cómo se puede excluir a alguien o algo? Negando su lugar, el que tiene o el que tuvo. Hablando con desprecio de algo o alguien, ignorándolo, prohibiendo hablar de alguien o algo (aunque no se diga explícitamente), olvidándolo, no reconociendo su contribución, cambiando la historia de lo que ocurrió. Comentaba en mi anterior entrada el caso de un antiguo socio-fundador, que “traicionó” a la compañía, y no se habla de él, ni de lo que ocurrió. Incluso la historia se distorsionó.

¿Y qué puede ocurrir si se excluye a alguien en una empresa? Pueden surgir conflictos internos entre equipos, departamentos, entre personas dentro del equipo, pueden reproducirse los mismos sucesos o comportamientos que mostró la persona excluida (tomando el ejemplo anterior, nuevas traiciones de directivos), puede haber bloqueos en proyectos, dificultad añadida para conseguir objetivos, etc.

 

Profundizando en tu Liderazgo

¿Hay personas, departamentos, funciones, etc. que están siendo ignorados o rechazados?

¿Se reconoce la contribución de los que estuvieron antes y el lugar que tienen en la historia?

¿Hay funciones que cuesta definir dónde pertenecen?

¿Se cuenta la historia tal y como fue, o hay datos que no se cuentan o se han distorsionado?

¿Se da un lugar y reconocimiento a los fundadores y a los primeros que estuvieron?

 

Te recuerdo que comprender estos principios sistémicos requiere su tiempo y su maduración, así que te animo a tenerlos presentes, a profundizar y reflexionar sobre ellos, y a observar lo que ocurre en tu equipo y empresa en relación a ellos.

 Deseo que este post enriquezca tu liderazgo.

Antonio